Alta eficiencia.
Buena calidad superficial del metal colado.
Eliminación total de los rechupes que constituye el 20% de retornos en las fundiciones clásicas.
Eliminación total de sopladuras. Defecto común en las fundiciones tradicionales por la reacción metal-molde y la combustión de los desmoldantes.
Obtención de una estructura netamente columnar y unidireccional libre de segregaciones óptima para la laminación, extrusión y trefilación.
Eliminación total de las inclusiones de óxidos, escorias y otros materiales extraños que es un problema prácticamente insuperable en las fundiciones clásicas.
Gran homogeneidad en las aleaciones debido al constante movimiento del metal en el horno de mantenimiento como consecuencia de la fuerza electromotriz inducida.
Bajo costo de operación por el incremento de la productividad y la alta eficiencia.
Bajo costo de mantenimiento. Los refractarios del horno de inducción tienen una duración promedio de 3 años.